Oriente Comercial CCOA

CARTA ABIERTA DE LA CÁMARA DE COMERCIO DEL ORIENTE ANTIOQUEÑO S.O.S. PAÍS

Rionegro 27 de mayo de 2021.

La institucionalidad de la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, gremio del sector empresarial de 23 municipios de Antioquia, celebra el preacuerdo logrado entre el Comité Nacional del Paro y el Gobierno Nacional para avanzar en los diálogos del Pliego Nacional de Emergencia.

La Cámara une su voz a Confecámaras, la ANDI, el Comité Intergremial de Antioquia, Camacol, las distintas cámaras de comercio de todas las regiones, Fenalco y los representantes de todos los gremios de la producción en el país, para invitar a los representantes en las negociaciones a expresar de manera clara su rechazo a los bloqueos y a la violencia indiscriminada en medio de las protestas.

Respetamos el derecho al paro, como un medio legítimo para que la ciudadanía se reúna y exprese pública y pacíficamente su opinión, pero es evidente que las manifestaciones pacíficas de los jóvenes, las centrales obreras, los indígenas y los maestros, están siendo usadas por actores delictivos que no representan la clase trabajadora del país y a los distintos sectores sociales promotores de las movilizaciones.

Los bloqueos de las vías son acciones que ponen en riesgo la salud, el patrimonio público y privado, la integridad de la población y nuestra actividad productiva. Con los bloqueos perdemos todos, se perjudica a los campesinos, comerciantes, empleados, empresarios, estudiantes y jóvenes, pero quienes más pierden finalmente, son los mismos actores sociales y el Comité Nacional del Paro. Estas enturbian sus justas pretensiones. Las conductas delictivas de saqueos y atropellos contaminan estos justos movimientos.

Un acto inteligente y responsable de los promotores de los paros con el pueblo colombiano es desautorizar, suspender y condenar toda clase de bloqueos y actos de violencia o la suspensión de las movilizaciones mientras no se tenga un manejo adecuado de estos riesgos.

Mantener las conversaciones y el diálogo iniciado para buscar los acuerdos necesarios y posibles, es el camino adecuado que las circunstancias ameritan. Esperanzados acudimos a la sensatez que corte este camino de destrucción de vidas y de bienes. Es hora de articular el futuro que queremos.

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