Las primeras palabras de este informe no pueden ser sino de agradecimiento y bienaventuranza.
Agradecimiento para todos los que desde un principio han confiado en mí como Presidente Ejecutivo y, han realizado una apuesta personal para convertir a la Cámara de Comercio del Oriente Antioqueño, en una Organización de Clase Mundial.
También debo agradecer a los miembros de las Juntas Directivas que a lo largo de estos veintiún años me han dado su confianza para liderar esta Entidad. Están en mi recuerdo las personas que me han animado y apoyado en cada proyecto. A ellos muchas gracias.
Agradecimiento, a mis colaboradores, por su trabajo durante estos años; por el lugar de excelencia en el que hoy tenemos a la organización. Expreso mi agradecimiento a las personas que han decidido acompañarme y compartir conmigo en el Comité de Presidencia.
El segundo término al que quiero referirme es bienaventuranza. Mi compromiso es, con todo lo que esta Institución representa: confianza, excelencia, respeto y servicio. Una Entidad que es y estará siempre abierta a todos, tratando de ser lo más accesible y cercana posible, para que se nos vea como un instrumento de ayuda y colaboración.
Por eso, quiero expresar mis deseos de bienaventuranza para todos. Esa hermosa palabra describe a las personas que son dichosas, privilegiadas y así me siento yo, por la oportunidad que me dio la vida de servir durante veintiún años al empresariado y a las instituciones con las que contribuimos. Bienaventuranza porque les comparto mi júbilo al planear el retiro de mi papel como empleado de esta extraordinaria institución que, como es normal, trajo a mi vida reuniones, largas jornadas de debate e ideación y múltiples compromisos. Ahora estoy alegre por el anuncio del disfrute de mi derecho de pensión al mismo tiempo que avanzo en una transición adecuada para la consolidación de esta Organización.
En lo personal es imposible renunciar a mis visiones y compromisos por los grandes temas de la región y del país. Ahora los empresarios cuentan conmigo desde la madurez, la experiencia y la independencia que me trae esta etapa de la vida, para contribuir con la exaltación de la libre empresa, sostenible, de valor compartido y con el rol relevante que los empresarios conscientes, modernos y sensibles tienen en la construcción del futuro del país en democracia y equidad.
